



El sábado 22 de mayo, vinieron a recogerme a eso de las 10 de la mañana.
Estaba en casa (siguiendo sus instrucciones) con maleta hecha para un día, y expectante a ver que me deparaba el fin de semana.
Estaba sentada cuando de repente oigo como llaman a la puerta, ahí estaban todas con esa cara del que sabe frente al que no sabe que hay dentro de la caja.
Bajamos y nos dividimos en coches, yo seguía sin saber hacia donde. Y uno de los coches se separó del resto para después encontrarnos (iban a buscar a Paloma al aeropuerto).
Llegamos a Banyoles y nos sentamos a tomar algo al lado del lago. Ahí sacaron los delantales y las chapas. Yo llevaba un delantal de la ballena elena y ellas otro diferente también con la ballena elena. Y lo mejor: yo una chapa en la que se leía - Soy Laura- y ellas una chapa en la que se leía -Hoy quiero ser Laura- (balleni emocionada)
Ahí tocó prueba (con la que sacar dinero para pagar las bebidas) y después otra vez al coche hacia la preciosa casa rural que eligieron.
Hicimos barbacoa, comimos, y después empezaron los regalitos: un álbum de fotos de todas nosotras, y un librito en el que habían encuadernado todos los mails que se han ido enviando durante la organización de la despedida.
LO MEJOR: un pasapalabra (3 roscos) con preguntas de mi vida. No podía estar más currao.
Por la tarde-noche, las madres volvieron con sus polluelos y las que no tenemos polluelos nos quedamos. Fuimos a bailar country a las fiestas del pueblo de al lado (brutal el nivel de baile para un pueblo tan pequeño, por un momento podías pensar que estabas en Alabama). El domingo hicimos desayuno con sobremesa, paseamos y comimos en Gerona y por la tarde vuelta a casa.
GRACIAS a todas y en especial a las organizadoras y a Paloma por coger un avión y hacernos reír tanto, con sus historias y con pequeño Pierre.
Con la B - Nombre con el que se te conoce en la blogosfera
Feliz miércoles