

Este post lo empecé a escribir un día antes de que Ander naciera, poco imaginaba yo que al día siguiente me convertiría en madre.Voy a rescatarlo de borradores y os acabo de contar.
Muchas de las experiencias especiales que vivimos fueron posibles gracias al esfuerzo de
AtelierLove , por seleccionar, contactar y buscar las actividades y productos más especiales.
Fue tanta gente, que a veces tenemos la sensación de que el post tiene más marcas que palabras.
Pero, es de bien nacido ser agradecido, y las marcas que participaron hicieron que la llegada de
Paula y
Bea pareciera una casa llena de niños la mañana del día de Reyes, llena de paquetes y cajas.Ninguna de las marcas contactadas estaba ahí por casualidad, fueron elegidas por hacer cosas, originales, sorprendentes, bonitas incluso algunas, las tres cosas a la vez. Gracias por vuestra generosidad.
El día que nos fuimos a La Rioja, quedamos en Sants,
Deborah,
Angi y yo, las tres sin café en el cuerpo, a lo que por supuesto pusimos remedio en la misma estación.
El viaje a Logroño se nos pasó volando (con el tren son 4 horas Logroño-Bacelona), en la estación esperamos a Iñigo, que vino a buscarnos con una par de cajas de las de guardar pizzas con dos tortillas de patata (es una pena que no me acuerde del nombre del sitio porque estaban increíbles) y nos llevó hasta Sorzano (el pueblo de
Casa Josephine). Hablamos un poco en el coche, y nos contó la historia de la casa, como habían estado más de una año y medio con las obras, como algunos de los muebles que hay en
Casa Josephine habían salido de la prodigiosa mano de Iñigo, aprovechando las noches que el carpintero se había dejado las herramientas, bendito descuido (había hecho un par de sofás con puertas y unos cojines mullidos, que también había cosido él). Hablamos también de Marruecos, de todos los Riyads que había visitado ... después entendí de dónde venía la influencia marroquí en algunos rincones de la casa.
Casa Josephine ya me pareció bonita por fuera, tiene unas sillas de esas metálicas, típicas de bistrot francés antes de entrar.
Paula,
Bea y
Fina ya estabán esperándonos. Habían decorado el saloncito de abajo con
globos, bueno en realidad los colgaron de todas partes por si alguien en todo Sorzano no sabía ya que habíamos invadido Casa Josephine, habían puesto una de las
bolsas de Josephine en cada silla, esperándonos a cada una de nosotras, y habían montado un buffet de lo más estiloso, con las
chuches, que para la ocasión habían pintado unos contenedores de hojalata de rosa, preciosos y el
pastel de las amapolas que merendaron al día siguiente :(, maldita diabetes gestacional.
Dentro de las bolsas de la "despedida" había una mini muestra de
colonia y varios productos de belleza que estoy deseosa de probar. Me encantó el packaging de
Secretos del agua, nos dejaron un tubo del tratamiento nutritivo para el pelo (que sé que
Vane utilizó y que se dice se rumorea que deja el pelo cual estrella de cine) -A día de hoy ya lo he probado y le voy a dedicar un post entero-. Había un par de tratamientos más dentro de la bolsa, un lip balm (que le he regalado a la abuelita y que ya ha usado un par de días y está ENCANTADA)de
Rodial, la marca británica que muchas celebrities utilizan para su piel, venía una muestra de dieta protéica de la misma marca. Había también un estuche de iniciación a la cosmética molecular de
Sepai, que espero probar con la dedicación que merece.
Hicimos un tour rápido por la casa, boquiabiertas, y como ya os conté, impresionadas de que Casa Josephine fuera más bonita al natural.
Arquímedes dijo al inventar la palanca; -Dame un punto de apoyo y moveré el mundo-
Y la frase podría ser dale un thermomix a
Paula, y te hace un comida digna de demostración de vendedora de Thermomix.
Se nota que Paula nació en Asturias porque cuando prepara comida es tan generosa con las cantidades como sus paisanos.
En la mesa un centro de
gang and the wool, que en cuanto lo vi, pasó a engrosar mi lista de floristas favoritos. Un centro precioso de flores silvestres hecho con mucho estilo. En la mesa montones de ensaladas y comiditas veraniegas. Para aliñar
los aceites de azada y bebí un poco de vino blanco,
viñedos singulares tiene las etiquetas más bonitas del mundo.
Nuestras mostazas también estuvieron :)
Los días en Casa Josephine cundieron tanto que necesitaré otro post para contaros lo que hicimos el primer día por la tarde.
La primera foto es de
Baballa, y es la comida del primer día para q veais el festín.
La segunda es de
Merche Grosso y es la vista desde mi cama
Me voy a bailar con mi bebé
Feliz lunes