
Estas
navidades me he comprado los zapatos más caros de mi vida (no os
asustéis, nada que ver con la palabra manolo), quería un tacón, pero considerando que SIEMPRE voy plana debía ser algo con un tacón:
llamémosle fácil (son la versión
zueco de los de la foto).
Este verano me probé unos
zuecos que tenía Mar y desde entonces no he podido dejar de soñar con ellos, lo pensé, medité, volví a pensar ..... y finalmente fui a la tienda
dispuesta a dejar parte de la paga doble en ella. Salí de la tienda y al llegar a casa me los probé,
andé con ellos y durante el resto del sábado y el domingo entero, sentí que me apretaban, que no me cabían .... pensé en ir a cambiarlos, en no hacerlo, pedí consejo (a medida que pasan los años me vuelvo más indecisa) y finalmente me fui a Bilbao con los tacones/
zuecos puestos.
Este verano,
Unai me regaló lo que él
llamaría unas "botas de monte" y yo unas "bambas para ir a la montaña" para que pudiéramos pasear juntos por "el monte" . En el momento en el que me las probé sentí que pisaba algodón, y me las he puesto un montón de veces. Las bailarinas son mis compañeras semanales, pero en cuanto llega el fin de semana me debato entre bamba o tacón (y en el 98% de los casos gana bamba) aunque me da cierta pena en no
estar más hecha a andar con tacón ... supongo q a andar se aprende andando.
El próximo fin de semana prometo ponerme tacones.
Gracias por vuestros comentarios ( intentaré ponerme al día esta semana en comentarios y
mails)
feliz lunes