
Me gusta ir a su casa. Parece que aunque el mundo no pare de dar vueltas dentro de donde ellos vivan siempre hay un oasis. Siempre hay luz de velas y una música (siempre buena) y al volumen perfecto. Él se esmera en todo lo que cocina con la dedicación de los que saben apreciar las cosas buenas. Le gusta cocinar verduras en olla de bambú, le encanta picar en el mortero mezclas de especias hechas por él mismo ... todo tiene un sabor tan de verdad y a la vez me gusta pq en todo lo que cocina se pueden diferenciar de forma clara los distintos sabores, la comida tan buena como siempre, una ensalada perfecta, un pescado buenísimo y para acompañar brocoli hervido (crujiente) y un cous cous en el que se notaba el puerro y la albahaca cortados casi en juliana. El postre hizo que no pudiéramos casi ni hablar, demasiado concentrados en saborearlos, las manzanas caramelizadas con una picada de vaina de vainilla, cardamomo .... y quien sabe que más .... de esas cosas demasiado buenas para describirlas. Ella, tiene una sensibilidad y una paz, una capacidad de ver lo bonito que hay en las cosas ....
A pesar de que anoche no quería trasnochar, llegué a casa feliz de haber ido a su nueva casa (que tiene mucho de teatro y que él había decorado de una forma que hizo que me arrepintiera de no haber llevado la cámara). Me encantó "casi" despedir el año, tan bien, con tanta tranquilidad. Me gustó q fuera así y quiero que 2009 tenga muchos de esos momentos.
Este será el último post del 2008, no sé como decir lo que quiero decir sin que suene a tópico. Así q diré que los próximos 365 días tengan muchas sensaciones buenas.
FELIZ 2009