
Va a hacer 10 años de la primera vez que sin saber en lo que nos convertiríamos, nos sentamos casi al lado, yo llegué después y me senté detrás de él, llevaba esa camiseta roja, que años después le robarían en un viaje a Alicante que hicimos juntos (viaje que subvencionó porque yo estaba sin blanca)
Se ha ganado a pulso el título de "mi mejor amigo", me gusta llamarle así porque lo es, es esa persona que hace que te sientas especial, que a pesar de saber de tus fallos y cosas no tan buenas, consigue sacar lo mejor de ti, y te mira con esos ojos con los que sólo te mira una abuela. Le quiero con ese amor emocionado (que te pone un nudo en la garganta con sólo pensar que le puede pasar algo malo) creo que lloré más que su madre y su suegra juntas el día de su boda (hubo un comentario post boda de su suegro) por verle feliz, y por ver que por fin la había encontrado.
Hemos visto muchos capítulos de nuestras respectivas vidas, y seguimos estando en casa de nuestros respectivos padres, como si estuviéramos en casa de nuestra familia.
Me gusta su forma de ser, como se preocupa por los demás, y como aunque ahora mismo tiene un trabajo con el que a cualquiera se le hubieran subido los humos, él sigue llegando al barrio "sencillo" en el que decidieron vivir, para estar más cerca de los que habían vivido en
Calcutta o en Perú, en nuestro propio país.
Sale de trabajar y se va a dar clases de español a los que están aprendiendo, piensa en cosas para hacer, en como ayudar a que el resto tenga una vida igual de tranquila que la suya. Han montado un taller de encuadernación, y poco a poco han ido aprendiendo a que los acabados sean mejores y lo han conseguido, (es difícil creer como el corte de las páginas no se ha hecho con una guillotina, con lo bien acabado que está). Están haciendo libretas y
álbumes de fotos con telas africanas.
La de la foto es la que me trajo la última vez que estuvieron en casa.
Voy a pedirle fotos de lo que hacen y un
mail de contacto por si alguien quiere.
Feliz martes